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Por qué dejé de ser CEO?

Mi última entrada en este blog fue hace años. No porque haya dejado de escribir: de hecho, volqué algunas palabras en Linkedin, ahora estoy probando Substack por otros temas.

Pero el último tiempo, aún sin saberlo, me volví más PQE que nunca.

Vuelvo con una recapitulación: cuando creé el blog estaba dirigiendo una empresa de SAAS. Como CEO de la empresa tuve la misión de validar el producto, llegar a empatar la facturación con el gasto y hacerla crecer y hacerla conocida al mercado latinoamericano. Estos tres puntos fueron cumplidos: producto validado, crecimiento de la empresa (en números y en equipo), y facturación de más de 100.000 usd mensuales con un Profit (ganancia) cercano al 50%.

No solo logré resultados, sino que logré capacitarme y desarrollarme en múltiples aspectos. Sé cómo validar productos en el mercados, sé implementar estrategias de precios, puedo liderar equipos, puedo distinguir qué no funcione pero tampoco es momento de tocarlo, establecer prioridades, negociar, aprender sobre mis no negociables, atravesar pandemias, temas administrativos… por favor, esta lista es interminable.

Creo que la respuesta del por qué dejé, entonces, de dirigir esa empresa tiene que ver también con lo que me llevo. No soy la misma desde que dí ese Sí inicial a la de ahora. Tengo más claridad sobre qué quiero hacer (en realidad, siempre tengo más claro que es lo que NO quiero hacer), cómo prefiero hacer las cosas y para qué.

Ya no veía sentido seguir creando algo para un otro. Creo que esta fue la razón principal. Por otro lado, la visión que fui construyendo sobre el trabajo no seguía cuadrando con la visión de los socios y creo que esta parte es fundamenta a la hora de poder decidir qué hacer en términos laborales. Hablo de PODER DECIDIR a propósito, porque entiendo que a veces uno no puede decidir. Mucho tiempo no pude decidir, pero sí entendí que estaba delineando mi camino para poder decidir en algún momento.

Y esa decisión se dio en algún momento del año pasado. Claro que venía arrastrando toda esa angustia mucho tiempo: es difícil, a pesar de todo, soltar un proyecto que desarrollaste y que no rindió personalmente en lo económico (después armaré una entrada sobre acuerdos rotos, ejem).

Me considero una persona que puede renovarse, salir de la mierda muy rápidamente y crear y poner a andar proyectos de forma casi natural. Creo que de esto se trata este blog. De emprender, de crear, de imaginar y poner a trabajar. Hacer.

De alguna manera dejé de ser CEO de proyecto A, para ponerme a liderar proyecto B. Ese sería el título, pero como en estas épocas tenemos que ir al impacto, arranqué con el titular.

En el proyecto actual, toraarg.online, puedo elegir cómo trabajar, puedo cumplir acuerdos, puedo elegir con quién, puedo elegir cuándo. Esto es una ventaja pero también una responsabilidad. Cinco años atrás no sé si lo podría haber hecho de la manera en la que lo hago ahora. Siempre aparece un nudo en el esternón por algún tema sin solucionar, pero es un nudo más chico que el que sentía un año atrás.

No quiero que quede registro de estos párrafos dando a entender que todo lo que sucedió en estos meses fue natural, fluido, fácil, ordenado, limpio. Y tampoco lo hice sola. El peso de la toma de decisión me tomo varios meses, mi grupo Vistage me acompañó en la decisión tomada y en la forma de comunicarlo, varios meses de pensar en proyecto A, pero fabular con toraarg.online, pensar en la inversión inicial para el proyecto, pensar en no tener los mismos ingresos que antes… en fin. Es duro, pero lo hice. Y, pensándolo ahora, fue duro, pero no tan duro como levantarme de la cama todas las mañanas para trabajar en un proyecto que ya no me generaba nada…

Lo hice acompañada, no hace falta hacer esto en soledad. Armé toraarg.online con amigas, en casa me apoyaban, mis amigues de la playa me festejaban cada nuevo cliente, mi hermano escuchaba reuniones que tenía con clientes y me sugería algunas propuestas…

Lo que quiero que quede de este texto: si estás en la misma… SE PUEDE. Si necesitas una palabra de aliento, escribime.

Y un último gracias a WordPress que me ayudó a recuperar este blog que había quedado bajo el mail del proyecto del cual ya no soy CEO anymore. :):):):)


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